¿Batman comería manzanas o papas fritas?

462Expertos en alimentación atribuyen a cada una de estas dificultades para la alimentación una amplia variedad de causas, incluidos factores genéticos, del desarrollo, ambientales y fisiológicos.

Los distintos estilos de educación influyen en el comportamiento de los menores a la hora de comer, por lo que se recomienda  aprender más sobre nuestro propio estilo de alimentación y técnicas de ingestión, ya que un estilo más sensible es una mejor estrategia y mostró que l@s hij@s de padres y madres sensibles comen más frutas, verduras, productos lácteos, y menos comida chatarra. Este estilo de crianza también puede proteger al menor de padecer sobrepeso.

Existen tres tipos generales de problemas de alimentación en las niñas y los niños:

  • Apetito deficiente: tienen poco interés en comer o se sienten satisfechos con muy poco.
  • Son selectivos: limitan su dieta a unos pocos alimentos. A menudo se describen como “quisquillosos” o “exigentes” y se rehúsan a probar alimentos nuevos.
  • Temor a la alimentación: tienen miedo de comer luego de una experiencia dolorosa o desagradable con la alimentación.

Una manera sencilla y efectiva de ayudar a prevenir o manejar los problemas en la alimentación es que las familias coman juntas. Los menores aprenden a comer bien al observar a otros comer, y mediante experiencias positivas con la comida.

Otros TIPS

  • Un nuevo estudio mostró que las niñas y los niños pueden sensibilizarse para pedir alimentos más saludables sólo con pensar en lo que comería su superhéroe favorito.
  • La presentación de la comida también es importante para alentar una dieta con mayor diversidad nutricional en los menores.
  • La invención de nombres divertidos para que los alimentos saludables suenen más atractivos, ayuda a aumentar la ingesta de alimentos saludables.

Lineamientos para tratar las dificultades en la alimentación

  1. Facilitar la conciencia del hambre, al mantener horarios regulares para las comidas y refrigerios a intervalos de 3 a 4 horas, servir porciones pequeñas y servir más si se pide.
  2. Limitar el alimento como un presente, recompensa, para generar comodidad o como expresión de afecto, ya que los menores establecen fuertes relaciones entre sus experiencias emocionales y la comida.
  3. Cuando sea posible, comer en familia y limitar las distracciones (o sea, juguetes, libros, televisión) durante las comidas.
  4. Ofrecer de manera consistente nuevos alimentos saludables para aumentar la variedad y la familiaridad.
  5. Si el crecimiento del niño no es adecuado, consultar con el pediatra para obtener una guía.
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