“Grandes esperanzas”… Charles Dickens

200px-Greatexpectations_vol1 Un día como hoy, pero de 1870 murió el famoso escritor inglés Charles Dickens.

Siendo uno de los más conocidos de la literatura universal y el principal de la era victoriana, fue maestro del género narrativo al que imprimió ciertas dosis de humor e ironía, con una aguda crítica social.

“Grandes esperanzas” (Great Expectations en inglés) es una de sus  más famosas novelas, publicada por primera vez en forma de serial entre los años 1860 y 1861.

La novela narra la historia del huérfano Pip, quien describe su vida desde su niñez hasta su madurez tratando de convertirse en un hombre de nobleza a lo largo de su vida.

La historia puede ser considerada como una semi-autobiografía de Dickens, al igual que muchas de sus obras, en la cual mezcla sus experiencias de vidas con su entorno social.

Considerada como una de sus más grandes y sofisticadas novelas, así como también una de las más populares, la obra ha sido adaptada a obras teatrales y cinematográficas.

Hoy, en el 143 aniversario de la muerte de Dickens (1812-1870), recordamos al autor entre las líneas de ésta, una de sus grandes obras… 

 

Capítulo II

“Concluyó lanzándome – a menudo servía yo de proyectil conyugal- contra Joe, el cual, contento de poder agarrarme, fuera del modo que fuera, me trasladó junto a la chimenea y en silencio me parapetó con su enorme pierna.”

Capítulo IX

“Fue un día memorable, pues obró grandes cambios en mí. Pero ocurre así en cualquier vida. Imaginémonos que de ella arrancáramos un día especial y pensemos en lo distinto que podría haber sido su curso.
Capítulo XIX

“Dios sabe que no debemos avergonzarnos nunca de nuestras lágrimas, pues son lluvia que cae sobre el polvo cegador de la tierra que endurece nuestros corazones. Me sentí mejor que antes de haber llorado, más triste, más consciente de mi ingratitud, más manso.”
Capítulo XXIX

 “¡Ámala, ámala, ámala! Si te complace, ámala. Si te hiere, ámala. Aunque te rompa el corazón, y a medida que envejezca y se endurezca se te desgarrará más, ¡ámala, ámala, ámala!”

“Yo te diré-dijo con el mismo susurro apremiante y apasionado- lo que es el verdadero amor. Es devoción ciega, humillación absoluta, total sumisión, fe y confianza contra uno mismo y el mundo entero, plena entrega del alma y el corazón al que te lo destroza…¡Como hice yo!”
Capítulo XLIV

“¡No acordarme! Eres parte de mi existencia, de mí mismo. Has estado presente en cada una de las líneas que he leído, desde que vine aquí, un vulgar y tosco pobrecillo cuyo corazón heriste ya entonces. Has estado presente en cada proyecto desde aquel día, en el río, en las velas de los barcos, en los marjales, en las nubes, en la luz, la oscuridad, el viento, los bosques, el mar, las calles. Has encarnado cada fantasía con la que mi mente ha tropezado. No son más reales las piedras de las que están hechos los más recios edificios de Londres, ni tendrías mayor dificultad en desplazarlos con la mano de lo que han sido y seguirán siendo para mí tu presencia y tu influencia, allí y en todo lugar. Estella, hasta el último instante de mi vida no podrás sino ser parte de mi carácter, parte de lo poco que de bueno hay en mí, parte de lo que de malo llevo. Pero en esta separación, sólo puedo asociarte a lo bueno y fielmente te recordaré vinculada a ello, pues tienes que haberme hecho más bien que mal, cualquiera que sea la punzante tristeza que ahora pueda sentir. ¡Que dios te bendiga! ¡Que dios te perdone!”

images-1                                                     images-2

 

Fuente:  Wikiquote

 

Anuncios